ORACION DEL REMANSO
Canción
Música y Letra de
Jorge Fandermole
Editorial Lagos
I

Soy de la orilla brava del agua turbia y la correntada
que baja hermosa por su barrosa profundidad,
soy un paisano serio, soy gente del remanso Valerio
que es donde el cielo remonta vuelo en el Paraná.
Tengo el color del río y su misma voz en mi canto sigo,
el agua mansa y su suave danza en el corazón,
pero a veces, oscura, va turbulenta en la ciega hondura
y se hace brillo en este cuchillo de pescador.

Cristo de las redes, no nos abandones
y en los espineles déjanos tus dones.
No pienses que nos perdiste,
es que la pobreza nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa más que en morir.
Agua del río viejo, llévate pronto este llanto lejos
que está aclarando y vamos pescando para vivir.

II

Llevo mi sombra alerta sobre la escama del agua abierta
y en el reposo vertiginoso del espinel
sueño que alzo la proa y subo a la luna en la canoa
y allí descanso hecha un remanso mi propia piel.
Calma de mis dolores, ¡ay!, Cristo de los pescadores,
dile a mi amada que está apenada esperándome,
que ando pensando en ella mientras voy vadeando las estrellas,
que el río está bravo y estoy cansado para volver.

Cristo de las redes, no nos abandones
y en los espineles déjanos tus dones.
No pienses que nos perdiste,
es que la pobreza nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa más que en morir.
Agua del río viejo, llévate pronto este llanto lejos
que está aclarando y vamos pescando para vivir.

En el límite norte de la ciudad de Rosario existe sobre la costa del Paraná un asentamiento de pescadores llamado Comunidad del Remanso, nombre que hace referencia al remanso Valerio, accidente del río frente al cual la villa se sitúa. Sobre la ruta, a unos quinientos metros de la costa, hay un cartel de chapa con la imagen de un Cristo envuelto en redes de pescar y una indicación: “Al Cristo Pescador”. En la villa hay una estatua con esa imagen. J.F.

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