La oscura calma

Letra: Jorge Padula Perkins
Música: Nery H. González Artunduaga y Rodrigo Stottuth

Por esos lindos ojos
media vida podría dar
y con solo una mirada,
regalar la otra mitad;
y con solo una mirada,
regalar la otra mitad.

Para los lindos ojos
esta cueca sonará.
Esta cueca boliviana,
alma quechua y aimará.
Linda cueca boliviana,
alma quechua y aimará.

Ojos negros que seducen;
ventanitas hacia el alma,
como dos faroles lucen
que rompen la oscura calma;
como dos faroles lucen
que rompen la oscura calma.

 

 

 

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